Ni aun así se arrepintieron

Hay un pasaje en Apocalipsis que siempre me deja helado. Se trata de la descripción del comportamiento de los hombres en el fin de los tiempos, luego de pasar uno de los momentos más terribles.

Apocalipsis habla de los acontecimientos que ocurrirán en el fin de los tiempos.

"La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan"
- Apocalipsis 1:1

Esta revelación es muy extensa, pero podemos ver su estructura con claridad, al principio vemos a Jesús en toda su gloria presentándose ante Juan. Juan nos describe lo que ve de Jesús y cuál fue su reacción:

"Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;"
- Apocalipsis 1:17

¡Me encanta este pasaje! Podemos ver claramente cuál sería la reacción de una persona que teme a Dios al ver a Cristo. Algunos piensan que podrán mantenerse en pie e incluso que podrán negociar con Dios acerca de su eternidad, pero la realidad es clara, aun Juan, quien había visto a Jesús antes y después de su cruz, al verlo revelado, cayó como muerto.

Ese es el temor al que apunta el cristiano devoto. Un cristiano nominal o casual no tiene temor de Dios, quizá cree en Dios, quizá sabe algo de Dios, pero definitivamente no teme a Dios. Pero si amamos a Dios y conocemos de su santidad sabemos que no somos merecedores de ninguno de los beneficios de su bondad, ni hablar de la salvación. Su santidad es sublime y ante Él incluso los serafines (en Isaías 6) se cubren el rostro.

Después de esta visión, Apocalipsis continúa con los mensajes a las 7 iglesias, luego vemos al Cordero, Jesucristo, abriendo los 7 sellos de un libro y al abrir el séptimo, se alistan 7 trompetas para ser tocadas. Dicho así pareciera un libro bastante tranquilo, pero cada vez que se abre un sello del libro, un juicio contra la tierra acontece, y el tocar de cada trompeta anuncia un desastre.

En cuanto a las trompetas podríamos mencionar que sus efectos implican la destrucción de un tercio de los árboles por un granizo de fuego, la pérdida de un tercio de la vida marina, así como de un tercio del agua potable y, aún peor, la sexta trompeta liberará unas bestias como caballos, las cuales acabarán la vida de un tercio de la población mundial. 33% de la humanidad, si eso pasara hoy, 2700 millones de personas morirían.

Estos pasajes no son para que salgamos aterrorizados, sino para que entendamos la magnitud de las cosas que pasarán, la terrible ira de Dios que castigará al mundo en el fin de los tiempos. Lejos de causar enojo contra Dios, debería causar una reverente búsqueda de Dios de parte nuestra, un profundo arrepentimiento de nuestras malas obras para no morir en los juicios que vendrán sobre la tierra. Deberíamos llorar y rogar a Dios que ninguno de estos males caiga sobre nosotros. Al menos esa me parece a mí la reacción más lógica.

Lamentablemente no será la reacción de aquellos que sobrevivan.

"Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; 21 y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos."
- Apocalipsis 9:20-21

A pesar de ver la temible ira de Dios. A pesar de ver el resultado de sus malas obras, y peor aún, teniendo todavía tiempo de arrepentirse de ellas, estos pobres hombres preferirán adorar a los demonios.

Este pasaje me deja helado, porque no vemos hombres lamentándose, ni buscando a Dios, ni siquiera deshaciéndose de las figuras de aquellos ídolos que en teoría los protegen, los que no ven, ni escuchan, ni caminan, sino que los adorarán con aún más fervor. No se lamentarán ni llorarán, ni aun pedirán perdón, por sus asesinatos y sus brujerías.

Lejos del temor de Dios que veíamos en Juan, estos hombres continuarán odiando a Dios y decidirán aferrarse al diablo como si este pudiera extenderles alguna ayuda.

Mi esperanza es que quienes estamos hoy, antes de estos acontecimientos, podamos aprender de estos hombres. Hay muchos hoy en día que aun viendo las consecuencias de sus actos lejos de Dios, no se arrepienten de ellas y continúan practicándolas. Es nuestro deber como cristianos advertir a quienes todavía no han puesto su fe en Jesús para que puedan ser salvos por la sangre del Cordero.

Aún hay tiempo de arrepentirse, aún hay tiempo de alcanzar la misericordia de Dios a través del arrepentimiento. Aún hay tiempo de amarle, aún hay tiempo de hallarle.

"Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar."
- Isaías 55:6-7

¿De qué lado vas a estar? ¿Del lado de los que tememos a Dios con temor reverente? ¿O de los que decidirán continuar negando al Señor y adorando a los demonios?

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