¿Cómo ser salvo?

Un camino iluminado en el bosque - Jesús es el camino, la verdad y la vida

Todos nacemos con una certeza, algún día, no sabemos cuándo, moriremos. Esto puede sonar deprimente e incluso oscuro para muchos. Sin embargo, es la realidad y no podemos hacer la vista gorda. Ahora bien, la Biblia nos dice en Hebreos 9:27 que hay una certeza más además de la muerte:

"Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,"
- Hebreos 9:27

Moriremos y después de esto nos enfrentaremos a un juicio según nuestras acciones, tal como nos deja ver Eclesiastés 12:14:

"Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala."
- Eclesiastés 12:14

Muy bien, cada uno de nosotros sabe cuáles fueron sus obras en esta vida, pero hay un tipo de obras que todos tenemos sobre nuestros hombros. Estas obras son las obras de la carne, es decir, el pecado.

"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,"
- Romanos 3:23

Todos tenemos obras de uno u otro tipo, probablemente todos habremos hecho el bien alguna vez. Pero, con toda seguridad, todos somos pecadores.

"Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque."
- Eclesiastés 7:20

El pecado podría definirse brevemente como cometer maldad, errar al blanco, rebelarse contra Dios. El mejor ejemplo es la mentira, seguramente todos hemos mentido al menos una vez, y esa mentira ya cuenta como pecado, de modo que no hay nadie que nunca peque.

¿Pero este pecado tiene alguna consecuencia? Claro que sí.

"Vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación."
- Juan 5:28-29

Esto suena confuso, habíamos dicho que nadie hace el bien ¿verdad? ¿Entonces por qué Jesús nos diría que los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida?

Bueno, no es nuestra bondad, sino la del propio Dios, que se nos cuenta como propia a través de un hecho que lo cambió todo: el Sacrificio de Cristo.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
- Juan 3:16

Dios amó tanto al mundo, que envió a Jesús para dar un camino de salvación. Este camino de salvación no es "mi camino" o "cualquier camino" sino que es "el Camino"

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
- Juan 14:6

Si creemos en que Jesús es el Hijo de Dios, somos salvos. Como dijimos previamente, no porque hagamos algo bueno, porque nadie hace lo bueno siempre. Y no porque no pequemos, ya que todos pecamos. Sino por la fe en el Hijo de Dios.

"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."
- Efesios 2:8-9

La salvación es del Señor. No por nuestras obras sino por su muerte y resurrección.

"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."
- Romanos 5:8

Cuando creemos en esto, El Espíritu Santo hace morada en nosotros, y nos ayuda día a día. Pero la historia no termina aquí, Cristo un día volverá, tal como se le dijo a los discípulos en Hechos 1:11

"Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo."
- Hechos 1:11

El Señor viene pronto, es tiempo de arrepentirnos de nuestros pecados y poner nuestra fe en el único Dios verdadero. Así es como somos salvos.

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