El amor de Dios

El amor de Dios - Reflexión sobre el amor eterno de Dios

Cada 14 de febrero se festeja el "día de los enamorados". Aquellos que están de novios o casados aprovechan para celebrar su amor. Se suelen dar regalos y se declaran el amor el uno al otro.

Todos los comerciantes aprovechan esta ocasión para vender más. Llenan sus locales de productos de color rojo o rosa que dicen "te amo" por todos lados y en varios idiomas ¡y les funciona! Las ventas en estas fechas son muy buenas.

Sin embargo, lo interesante es cómo se pierde el foco, ya que uno puede caer en la creencia de que ese día se debe celebrar el amor, y se olvida de celebrarlo los otros 364 días.

Dios no es así. Dios nos ha amado con un amor eterno como dice la Escritura.

"Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia."
- Jeremías 31:3

¡Amor Eterno! Esto es algo que solo Dios puede decir. La eternidad significa algo que no tiene fin, claramente, pero además se refiere a algo que no tiene principio. En otras palabras, Dios nos ama desde siempre. Es por eso que Juan dice:

"Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero."
- 1 Juan 4:19

No importa cuándo hayas conocido a Dios, aún si amaras a Dios desde que tuvieras memoria, Él te amó primero.

Ahora bien, nosotros cuando celebramos el amor nos decimos cosas lindas o nos damos regalos (entre otras muestras de cariño) pero Dios nos lo ha mostrado de la manera definitiva.

"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos."
- Juan 15:13

Jesús establece que la mayor muestra de amor que uno puede dar, es poner su vida por sus amigos. Y es esto mismo lo que Cristo hizo en la cruz. Nos mostró su gran amor, al morir por nosotros (¡aún siendo enemigos!) pagando el precio de nuestras maldades.

"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."
- Romanos 5:8

No podemos competir contra este amor. Nadie tiene mayor amor que el de Cristo. Él nos amó eternamente y lo mostró con un acto único en esa cruz.

Este amor es para que lo disfrutemos y le alabemos. Pero también este amor es para compartirlo con otros.

"Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado."
- Juan 15:12
"Esto os mando: Que os améis unos a otros."
- Juan 15:17

Tal como Cristo nos amó a nosotros, así debemos amar a nuestros hermanos. Gracias a Dios nosotros no tendremos que morir en la cruz por nadie, pero sí que nos va a tocar poner la otra mejilla muchas veces, soportar las cargas, ayudar al cansado, reír con el que ríe y llorar con el que llora.

Amarnos unos a otros es una de las mejores maneras de mostrar a Cristo a los que no le conocen.

"En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros."
- Juan 13:35

Los paganos romanos en los primeros días de la iglesia decían sorprendidos acerca de los cristianos: "Ved cómo se aman".

Debemos volver a lo básico de la profesión cristiana, el amor los unos por los otros. Tanto hoy, como los demás días, vivamos amando a nuestros hermanos de tal forma que sea visible para otros que Cristo vive en nosotros. Debemos amar a nuestros hermanos para mostrar que amamos a Dios

"Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?"
- 1 Juan 4:20
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