"Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia."
- Salmos 103:8
En el último artículo vimos qué era la gracia de Dios, que era un regalo inmerecido que recibimos de parte de Dios. En ese artículo también mencionamos brevemente la misericordia de Dios y cómo suele confundirse con la gracia de Dios.
Con el fin de que ambos artículos se complementen entre sí, me gustaría agregar esta pequeña línea de A.W. Tozer:
"...la misericordia es la bondad de Dios confrontando la culpabilidad humana."
Hablar de "culpabilidad humana" puede sonar duro, pero es la realidad, como hemos visto en otros artículos, somos pecadores, grandes pecadores. Y sabemos que la paga del pecado es la muerte, por lo tanto, no podemos ocultar la realidad de la culpabilidad humana. Esta culpabilidad significa que nuestras acciones merecen un castigo.
¿Cómo debería actuar un Dios bueno frente a un humano malvado? La pregunta parece sencilla, pensamos que si alguien es extremadamente malo, al punto de haber lastimado, o incluso matado a otros, entonces merece un trato mínimamente similar. Ni hablemos de piedad. Algunos países aún practican la pena de muerte por ciertos delitos.
Todo esto suena correcto hasta que somos nosotros quienes debemos enfrentar un castigo. Es entonces cuando hablamos de que debe haber segundas oportunidades y de que nuestras acciones deben ser comprendidas por nuestros contextos. De modo que somos duros contra otros e indulgentes (poco severos) cuando se trata de nosotros mismos.
La misericordia de Dios es claramente explicada por Salmos 103:8, Él es misericordioso, lento para la ira y grande en misericordia. Es paciente con el humano pecador, y ni su moral ni su justicia se adaptan al contexto del humano en cuestión. De modo que la infinita misericordia de Dios se extiende para todo pecador, incluso un pecador tan grande como quien escribe estas palabras.
Entonces ¿puedo ser todo lo pecador que quiera y no importa? ¿La misericordia de Dios tendrá paciencia conmigo si doy rienda suelta a mi maldad? Podríamos ser fácilmente engañados y caer en estas mentiras, pero la Palabra de Dios tiene la última palabra.
"Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable."
- Números 14:18
Dios perdona, es grande en misericordia, eso lo entendemos. Pero Dios también tiene ira (aunque es lento para la misma) y no tendrá por inocente al culpable. La misericordia de Dios no significa que Él "deja pasar" la maldad como restándole importancia. El culpable será castigado, por eso creemos que habrá un infierno, un lago de fuego donde incluso Satanás será castigado.
Pero como Dios amó al mundo inigualablemente, envió a su único hijo Jesucristo, a pagar por los pecados de miserables pecadores como nosotros en la cruz, y obtener la victoria sobre la muerte en su resurrección.
Dios nos extiende la salvación por medio de la fe, a nosotros los pecadores y culpables, como vemos en Romanos 3:
"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados."
- Romanos 3:23-25
En su paciencia pasó por alto los pecados. Esta paciencia no es otra cosa que la misericordia de Dios en acción. Es Dios escogiendo darnos un nuevo día, una nueva oportunidad para arrepentirnos, a pesar de nuestra culpabilidad.
Entonces ¿qué es la misericordia de Dios? Que como pecadores merecemos la muerte como castigo de nuestra culpabilidad, pero Dios se abstuvo de castigarnos, no nos dio el castigo que merecíamos, sino que proveyó la salvación que necesitábamos.