La diligencia de la hormiga

"Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio;"
- Proverbios 6:6

¿Qué tan seguido te frenas a mirar hormigas? Imagino que no mucho. La última vez que yo le presté atención a una era porque me estaba picando 😀

Sin embargo la Biblia anima al perezoso a observar este insecto. No se trata de una mirada superficial sino a una observación minuciosa de sus caminos y maneras con el fin de ser más sabio que antes.

¿Cómo puedo aprender sabiduría por solo observar hormigas? Proverbios nos da la respuesta.

"La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8 Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento."
- Proverbios 6:7-8

La hormiga no trabaja bajo el mando de un supervisor u organizador. Esto es interesante porque los hombres por lo general trabajamos de una manera muy distinta si estamos solos o si estamos siendo observados. Por esta razón muchas empresas optan por poner cámaras en sus instalaciones. Las cámaras son un recordatorio a los empleados de que están siendo observados, con lo cual es más probable que se esfuercen más y causen menos problemas.

Cuando trabajaba en una fábrica de comida para mascotas recuerdo que muchos de mis compañeros trabajaban mucho más lento cuando no había ningún supervisor a la vista, a diferencia de las hormigas.

Pero no solo las hormigas son mejores en su diligencia aún en ausencia de supervisores, sino que también son más inteligentes en cuanto a administrar sus recursos. La hormiga no gasta más de lo que gana. No tiene egresos de comida mayores a sus ingresos. Todo lo contrario, durante el verano, que es cuando su metabolismo se acelera y tienen mayor fuerza para trabajar, se esfuerzan y obtienen tanto el alimento para los meses de calor, como el sustento para los meses de frío, donde no pueden trabajar.

Un hombre diligente no consume más recursos de los que tiene, ni tampoco vive al límite, sino que un hombre diligente imita a la hormiga. Trabaja y se esfuerza para ganar el pan de hoy y de ser posible el de mañana. Esto es importante a largo plazo, si nos esforzamos en nuestra juventud y ahorramos de los ingresos que tenemos, podremos sustentarnos también en la vejez sin depender de la poca ayuda disponible.

Es por todo esto que el proverbio continúa:

"Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
10 Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo;
11 Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado."
- Proverbios 6:9-11

El peor enemigo del hombre diligente es el sueño excesivo. No el hecho de tener sueño, ya que tenemos que dormir todas las noches. Tampoco es un problema dormir de más en algún día de mayor cansancio o un fin de semana, incluso en vacaciones. Pero como cristianos diligentes deberíamos parecernos más a la hormiga, que entiende que si se queda durmiendo no trabaja, y si no trabaja, no come.

Es por eso que Salomón muestra una pregunta doble, como enfatizando la cuestión: ¿Tan cansado estás, perezoso, que necesitas dormir tanto?

Nunca el perezoso dice "voy a dormir 5 horas de más" sino que siempre son "5 minutitos más", "un ratito más" o "unos segundos y me levanto". Un poco de dormitar y otro poco de reposo. La pobreza está a la vuelta y la solución no es solo mirar a la hormiga para aprender, sino también para poner por obras lo que aprendemos e imitarlas en su diligencia.

Dicho esto, también debemos considerar la perspectiva espiritual de pereza y pobreza. La pobreza espiritual es característica del perezoso espiritual, aquel que no lee ni ora. Si nos dejamos estar con estas responsabilidades, la pobreza espiritual junto a su frialdad tomarán dominio en nosotros. En cambio si juntamos nuestra comida espiritual en verano, en los días de sol y de fuerza, cuando lleguen días malos de invierno y prueba, tendremos nuestro almacén repleto de comida espiritual con la cual nos mantendremos en pie con la ayuda de Dios mismo.


Nota al pie: Si querés saber más acerca de cómo juntar comida espiritual en tu vida te recomiendo que leas los artículos Venid a las aguas y Habla con Dios, donde vimos la importancia de orar (hablar con Dios) y de la lectura de la Biblia. Si queremos imitar a la hormiga, debemos empezar con la diligencia y el esfuerzo que emplea para juntar su alimento.

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