El Tiempo es Oro

El Tiempo es Oro - Reflexión cristiana sobre el uso del tiempo

Seguro escuchaste esa frase alguna vez: el tiempo es oro. Una frase sencilla pero muy cierta. Yo diría que el tiempo vale más que el oro en realidad, pero la frase sirve. Si tuvieras un bolso con monedas de oro, no creo que fueras por la calle arrojando monedas como si nada pasara. Pero increíblemente hacemos eso con nuestro tiempo.

Creemos que tenemos tiempo de sobra, por lo tanto, nos permitimos pequeños descansos. Nos permitimos desperdiciar un poco el tiempo. Esta actitud es similar a ir tirando monedas de oro por la calle. Así como perdemos esas monedas, perdemos también el tiempo. Con la diferencia de que el tiempo no vuelve.

Perdemos mucho de nuestro tiempo, especialmente en nuestros teléfonos, viendo videos cortos durante horas. De estos videos nada nos queda en la memoria, y muy poco resulta ser útil.

La Biblia tiene algo que decir respecto de nuestra actitud con el tiempo.

"Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos."
- Efesios 5:15-16

Nuestro tiempo tiene gran valor como para que lo tiremos a la basura. Dios nos manda a observar detenidamente nuestros caminos. Pero no por el hecho de verlos, sino para evitar tomar el camino de los necios.

El sabio en cambio aprovecha bien el tiempo, porque sabe que los días son malos. En 2026 sabemos que esto es una realidad aún más grande, los días son malos.

Aprovechando el tiempo

Pero de esto surge una pregunta: ¿Qué es aprovechar bien el tiempo? En pocas palabras, sería usar el tiempo para obtener algo duradero. Esto claramente incluye cosas de la vida diaria en las cuales puedo usar bien el tiempo: trabajar bien, estudiar aplicadamente, ayudar en nuestro hogar, entre otras.

Ahora bien, entre esas tareas y dormir, solamente me quedan unas pocas horas libres en el día. Son esas "horas libres" en las que más cuidado debemos tener. Este tiempo es el que puedo entregar a Dios de varias maneras. Pero nos concentraremos en dos: la oración y la lectura de la Palabra.

Oración

Somos llamados a orar sin cesar, y eso debemos cumplirlo. Sin embargo, es de gran utilidad separar un tiempo específico para concentrarse solo en la oración. Daniel hacía esto tres veces al día.

"Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes."
- Daniel 6:10

Esto nos ayuda a confiar más y más en Dios. La oración es nuestro mejor recurso como cristianos. Ante Él podemos derramar nuestro corazón, sabiendo que conoce todo de nosotros. Cuando nos acercamos a Dios no es para contarle algo que Él no sepa, ni hacerle saber una necesidad que tenemos y parece no haber notado. Al contrario, Él conoce de qué cosas tenemos necesidad, pero la oración nos ayuda a confiar en Él, en Sus tiempos, en Su persona. El mismo Jesús oraba al Padre para que se haga Su voluntad.

"diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya."
- Lucas 22:42

Lectura

Leer la Palabra es la mejor manera de conocer a Dios. Puedo escuchar música cristiana, predicaciones o videos cortos, incluso leer esta clase de blogs, pero nada reemplaza la lectura de Su Palabra. La Palabra de Dios trae luz a nuestras vidas. Además limpia nuestros caminos:

"¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra."
- Salmos 119:9

También Su Palabra nos ayuda a no pecar contra Dios.

"En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti."
- Salmos 119:11

También Su Palabra nos sustenta en nuestra ansiedad

"Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra."
- Salmos 119:28

La Palabra de Dios no es una lectura para pasar el rato y nada más, sino que trae vida a quienes la leen. Pero debo leer y aplicar. No puedo leer y no cambiar, porque en ese caso soy como quien se mira al espejo, se ve desarreglado, y no hace nada al respecto más que fingir no haber visto nada malo.

Si cumplo Su Palabra también podría ayudar a otros enseñando lo que Dios me enseña primero a mí. Tal fue la actitud de Esdras.

"Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos."
- Esdras 7:10

Conclusión

En resumen, debemos usar bien el tiempo. Concentrarnos en orar y leer, además de ser responsable trabajando, estudiando y ayudando a otros. No creamos que podemos encargarnos de esto "otro día" o "mañana" porque no sabemos cuánto tiempo tenemos. Tal era la situación de Moisés cuando dijo:

"Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría."
- Salmos 90:12

Debo saber que mi tiempo en la vida es limitado. Solo Dios sabe cuántos días nos ha dado aquí en la tierra, por eso, debemos traer sabiduría al corazón. Debemos buscar a Dios en la oración y en la lectura.

Así que si "nos sobran" 5 minutos, mejor que ver reels o shorts, es buscar a Dios para que Él nos guíe según Su voluntad.

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