¿Es Dios realmente bueno? - Parte I

¿Es Dios realmente bueno? - Reflexión sobre la bondad y soberanía de Dios

Una de las verdades que todo cristiano afirma es esta: Dios es bueno. Muchas veces puede que no entendamos Sus caminos, pero el hecho permanece: Dios siempre es bueno.

Es fácil notar que Dios es bueno cuando me pasan cosas buenas, cuando obtengo algo que había deseado por mucho tiempo. También vemos la bondad de Dios cuando a otras personas les va bien. Pero hay un momento en el que todos dudamos de la bondad de Dios: cuando nos va mal.

El principal problema con esto no está en Dios como podríamos creer. El problema está en nosotros, porque pasamos por alto un concepto básico: no entendemos completamente a Dios.

"Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?"
- Romanos 11:34

Creemos que Dios tiene que actuar de una manera que encaje con cómo nosotros pensamos. Pensamos que Dios debe actuar en la manera que yo actuaría, de no hacerlo, entonces no es el Dios que quiero.

¡El barro quiere moldear al alfarero!

Estos son los tiempos en los que vivimos. Los cristianos a quienes Dios permite ser zarandeados, se desaniman y terminan apostatando de la fe.

Pablo vio esto de primera mano. Cuando uno de sus compañeros halló que seguir a Dios no le traía los frutos que él mismo deseaba, entonces mostró su verdadero amor.

"porque Demas me ha desamparado, amando este mundo"
- 2 Timoteo 4:10

Claro, Dios no juega el juego que yo planteo, ni sigue mis órdenes. Dios es soberano y hace según quiere. Cierto rey de Babilonia aprendió esto a la fuerza.

"Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?"
- Daniel 4:35

Esto debe ser claro: Dios hace lo que quiere. No hay nadie que pueda detener su mano de ejecutar una acción que Él determinó llevar a cabo.

Dios muchas veces permite que a sus hijos les pasen cosas que no son necesariamente placenteras. Permitió que Satanás tocara a Job, en ese mismo día, Job perdió su riqueza, sus animales y su familia. No contento con esto Satanás tocó también su salud.

Debería haberse parado Job y decir "Dios no es bueno". Job primero dijo "Jehová dio, Jehová quitó". Empezó bien, claramente, pero hacia el final del libro necesitó que Eliú le hiciera recapacitar.

"¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho: Más justo soy yo que Dios?"
- Job 35:1

¡Job creía que él era más justo que Dios! Tanto él como sus amigos cayeron en la trampa que estamos queriendo evitar: pensar que entendemos a Dios. Decimos "Si hago esto y esto, Dios hace esto y esto"; tratamos a Dios como si fuese una máquina que ante ciertos estímulos responde siempre de la misma manera.

Ponemos al Dios infinito en la pequeña caja de nuestra imaginación y le ordenamos que se quede allí, que no haga nada que no entendamos.

¡Cuánta soberbia la nuestra! debemos volver arrodillados a Dios y rogar por su perdón. Tal como tuvo que hacer Job arrepintiéndose de sus vanas palabras; así nosotros debemos volver a Dios y reconocer que lo que Él dice es verdadero.

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos."
- Isaías 55:8-9

¿Es bueno Dios? Sí, Dios siempre es bueno. Y quiere lo mejor para nosotros. Pero que a veces no entendamos las cosas que hace no cambia su naturaleza ni lo hace malo.

"antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso"
- Romanos 3:4

Acerquémonos a Dios, arrepintámonos de nuestros soberbios pensamientos. Aquellos en los que nos creemos mejores que Dios. Aquellos en los que pensamos que nuestros caminos son mejores que los suyos. Dios nos libre de tal arrogancia.

Los animo a que siempre, en todo momento y lugar, confiemos en la bondad de Dios, basados en su gran amor de enviar a Su Hijo Jesucristo; el cual vino a morir por nuestros pecados y traernos salvación.

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